Amo a Lost por:
- El casting. Equilibrado y solvente. Normalmente, actúa bien y me suelo creer los personajes. Además, y a riesgo de parecer frívola, están todos buenísimos. Sobre todo la sección masculina, destacando a Sayid y Jack, y ¡además ahora está Rodrigo Santoro!
- Las pajas mentales de los guionistas. Impagables. Desde el asunto del sistema de alerta de la Isla hasta el oso polar. Es que me encantan.

- Los finales. Da igual que sean de episodio o de temporada. El caso es que consiguen entusiasmarte y hacerte mil preguntas sobre lo que pasará luego. Normalmente, vienen derivados de las pajas mentales de los guionistas.
- La posible coincidencia con la realidad. Básicamente, subirme a un avión y empezar a buscar a los guapos y catalogarles: el médico, el broncas, la fugitiva.... (Ilusión, todo ilusión, pero lo que entretiene cuando estás esperando a que la señora de turno ponga el equipaje en su sitio...)
Y odio a Lost por:
- El casting. Lo admito, jamás tragaré a Kate. Y francamente, ¿cuáles son las posibilidades de encontrar un vuelo lleno de macizos como ese?. Ah, y Jack llora de pena.
- Las pajas mentales de los guionistas. A veces creo que nos toman por gilipollas. Vale, es una serie de ciencia-ficcion/fantasía, pero se pasan. Los dos ejemplos puestos antes, sobre todo el del oso polar, han sido de traca...
- Los finales. Frustración. Esa es la palabra. Y los continuos "ein" que suenan cuando veo esto.
- La posible coincidencia con la realidad. Supongo que no hace mucha falta que discuta esto.
De momento, eso. Si se me ocurren más cosas, las iré anotando. Animo al lector o lecora a que haga lo mismo y se desahogue.
1 comentario:
Me declaro fan de este post!!
Tienes razon en todo, me encanta!!
Sobre todo estoy de acuerdo en lo de Kate, "jamás tragaré a Kate", ¡¡¡lo mismo digo!!!
Todo el rato intentando quitarme a Mi Jack
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